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¿Y si empezamos conociéndonos un poco mejor?

  Bienvenidos a este nuevo curso, un año extraño marcado por la pandemia del COVID, que ha modificado   de una manera significativa nuestro modo de vida y también lógicamente nuestra manera de enseñar y aprender.                 Si fuisteis alumnos míos en el curso anterior, puede que leyerais las reflexiones que algunos compañeros y compañeras hicieron públicas en este blog, podéis leerlas todavía, merece la pena. En ellas nos mostraban todo lo que estaban aprendiendo en el confinamiento, en casi todas ellas se ponía el acento en la importancia de las personas, de la solidaridad, en la necesidad de parar un poco y reflexionar.                 Es cierto que todo eso ya lo sabíamos pero quizás no le dábamos la importancia que se merecía. Por eso en este comienzo de curso vamos a dar más importancia a las personas, pero no en abstracto, sino que vamos a intentar valorarnos a nosotros mismos y a nuestros compañeros. Pero no podemos valorar aquello que no conocemos. Muchos de vosotros

Rúbrica de evaluación de actividades

Hola a todos, esta es la rúbrica que utilizaré  para calificar las actividades escritas   ASPECTO A EVALUAR   DESCRIPTORES Alto Medio-Alto Medio-Bajo Bajo ASPECTOS FORMALES  (Hasta 1 punto) Entrega las actividades dentro del plazo establecido. Respeta las normas de presentación 1 0.75 0.5 0.25 EXPRESIÓN LINGÜÍSTICA ( Hasta 1 punto) Cumple con las normas   gramaticales y de ortografía Utiliza un vocabulario rico 1 0.75 0.5 0.25 REALIZACIÓN DE ACTIVIDADES (Hasta 1 punto ) Realiza todas las actividades 1 0.75 0.5 0.25 CONTENIDOS I   (Hasta 4 puntos)   Elaboración y selección de contenidos La respuesta se ajusta a la pregunta y es correcta. Resume de manera correcta la información aportada.

Las personas nos necesitamos

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Por Lucía Pérez Jiménez, alumna de Bachillerato     El ser humano ha estado condicionado desde tiempos inmemoriales por la sociedad. Siempre ha habido tendencias mayoritarias en todos los aspectos y las seguirá habiendo porque, al fin y al cabo, las personas estamos predeterminadas para eso, para vivir en sociedad, hacer lo que todo el mundo hace, ser como todo el mundo es... Ser “normal”, en definitiva.      Y es por eso que a veces la vida nos para en seco. Nos damos de bruces con la realidad y todo se para de repente a nuestro alrededor. Somos insignificantes. Creemos que podemos controlar todo a nuestro antojo, que el ser humano domina el mundo. Somos tan arrogantes que no vemos la realidad: no somos nada.      De repente, todo lo que dabas por hecho se acabó y te bajas de la nube. Se cancela el viaje que tenías planeado con tu pareja, el festival de verano al que ibas a ir con tus amigos y la comida que ibas a hacer con tu familia. Incluso hasta te preocupa que se

Aprendiendo en casa

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      Por Javier Vilchez Casado, alumno de Bachillerato      Esta crisis que estamos atravesando debido a la pandemia causada por el Covid-19, ha obligado a declarar el estado de alerta máxima proclamando un estado de confinamiento a nivel nacional, por lo que nadie puede salir de su establecimiento salvo para necesidades básicas o puras obligaciones y creo que esto nos está transformando a todos no solo a mí.      Pero, en mi propio caso está haciendo que me dé cuenta de muchas y en parte me está transformando como persona, porque el solo poder salir de tu casa cuando no te queda y con el miedo en el cuerpo de que te puedes contagiar sin saberlo y poder ya tu contagiar a tu familia y seres queridos, me hace pensar que no solo pasa esto en estados de cuarentena sino que pasa constantemente en el sentido que salir a la calle supone muchos riesgos que la gente no se da cuenta pero están ahí que un simple descuido puede suponer una repercusión sobre la gente que quieres muy

Preocupación

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Por Julián Gallego Pantoja,    alumno de Bachillerato      Yo estoy viviendo esta crisis del coronavirus con un poco de tensión y preocupación, porque mi madre es enfermera y trabaja en la UCI del hospital médico- quirúrgico de Jaén, así que, ella está en el foco del virus y   tiene el riesgo de infectarse y de poder infectar a mi padre y a mí, ella asume esta lucha por salvar otras personas que sufren esta pandemia, por eso me gustaría que nunca falten los recursos necesarios en todos los hospitales.       Cuando veo las noticias, cada día estoy más preocupado porque el número de fallecidos y de contagios aumenta. Por suerte, también sube el número de recuperados del covid-19. Yo creo que algunas personas deben ser más responsables y tomarse esta situación en serio y, aunque son días muy duros, hay que quedarse en casa para que el virus no se expanda.      También tengo un poco de incertidumbre por el tema de la selectividad, porque todavía no se sabe cuando volveremos a

Lo bueno de lo malo

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Por Cristina Gallego Muñoz          Alumna de Bachillerato Nuestro día a día es una rutina que tenemos totalmente programada y memorizada, seguimos un patrón que nos imponen e imponemos por deberes que debemos cumplir ya sea estudiar, trabajar, cuidar a alguien… Nada nos puede avisar de algún imprevisto, nada nos puede decir qué sucederá en el futuro y por ello de esta pandemia no hemos podido tener conciencia antes, a pesar de ello y algunas complicaciones que afrontamos ahora hemos sabido cómo actuar. Esto último dice mucho de nosotros, el saber cooperar con miles de personas que conviven en nuestro país, todos aquellos profesionales que están al frente de esta guerra sanitaria luchando para que esto pare lo antes posible. No sólo para hacer algo hay que ser un médico también siendo ciudadanos debemos cumplir el deber de permanecer en casa. Ese lugar para algunos ideal en el que estar y para otros una cárcel permanente hasta el momento. Estar en casa es un deber pero no po

Es hora de detenerse...

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Por Paula Díaz Oliván, alumna de Bachillerato ¿Te has parado a pensar en la cantidad de sueños que tiene el ser humano? Metas, objetivos, planes, deseos… Este conjunto llega a definir nuestra vida y por ello nuestro día día, y en ocasiones nos acaba enganchando tanto que puede llegar a cegarnos, hasta tal punto de vivir en un presente que olvidamos solo por intentar que lo que nos depare el futuro sea tal y como lo deseamos. Abres los ojos en un día normal y solo piensas en ti, en cumplir todo cuanto te has planeado ese día y en hacerlo lo antes posible, sin darte cuenta de lo egoísta que eso te hace ser. En caso de conseguirlo, solo te queda planear otro día más y seguirlo de nuevo tal y como crees que es perfecto; en caso contrario, si algo fracasa, entonces llegas a la decepción y al punto en el que no ves más allá del propósito que no cumpliste o de la actividad que no salió de la forma en que esperabas. Así funciona nuestra vida día tras día, semana tras seman

Sentimiento de impotencia desde mi ventana

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 Por Nerea Pantoja Gallego, alumna de Bachillerato                                                     Sol de la mañana. E. Hopper SENTIMIENTO DE IMPOTENCIA DESDE MI VENTANA     Mi mirada se dirige al exterior, desde mi ventana, un paisaje que nunca antes hubiera imaginado ver, solitario. Ya no se oye absolutamente nada, solo escucho los televisores, hablando de lo mismo, siempre. Miles de voces calladas, sufriendo, llorando a sus seres queridos. Aquellos que subyacen frente a cuatro paredes (con suerte algunos) y que su único rayo de esperanza está en ver a su familia, decirles que todo saldrá bien… a este silencio me refiero.        No hay nadie, solo me encuentro yo con mi sentimiento de impotencia al otro lado de mi ventana, dándole voz a mis pensamientos. Nadie, absolutamente nadie, estaba preparado. Huíamos del mundo para formar otro, queríamos alejarnos, deseábamos despertar y que acabase, con el menor daño posible. Ya ni pensábamos en nosotros mismos, sólo en qu